HIGIENE BUCODENTAL, CUANDO EL CEPILLO DE DIENTES NO ES SUFICIENTE.

Si tenemos una buena higiene bucodental, tendremos unos dientes limpios y sin restos de comida. Nuestras encías tendrán un color rosado y sano, sinningún tipo de sangrado por cepillarnos a al utilizar cepillos interproximales o seda dental. Además mantendremos un aliento fresco.

Debemos intentar cepillarnos los dientes después de cada comida y, a ser posible, en los primeros 20 minutos tras haber terminado. En caso de que no tengamos posibilidad de realizarlo en todas, siempre de desayunar y después de la cena, que será la más importante.

Es importante realizar una correcta técnica de cepillado.El cepillo debe ir desde la encía, deslizándose por toda la cara externa del diente hasta el borde del mismo. Y después, igual, pero por la cara interna, es decir, la que mira hacia la lengua y el paladar. Es importante realizar movimientos de vibración suaves en la zona de la encía para eliminar restos que se acumulan entre el borde de la encía y el diente y que darían lugar al sarro.

Es muy recomendable el uso de seda dental o cepillos interproximales, de los que existen varios tamaños,  para aquellas zonas de difícil acceso entre los dientes.

Finalizaremos siempre cepillando la lengua para eliminar las bacterias y así mantener un aliento fresco.

Es importante que la pasta sea fluorada, por encima de los 1450 ppm, que será la parte correspondiente del flúor aconsejado. La de los niños será menor, entre 1000 ppm y 1450 ppm. Luego hay productos específicos para la sensibilidad, para el sangrado, etc, que, eventualmente, nos puede recomendar nuestro especialista en consulta.

ODONTOPEDIATRIA

En caso de que vivamos en una zona donde el agua no esté tratada con flúor, podríamos tener que tomar algún complemento de flúor, para mantener nuestros dientes sanos aunque eso también nos lo aconsejará, si es necesario, nuestro odontólogo. En ningún caso debemos tomar suplementos de flúor sin el consejo expreso del profesional ya que podría ser contraproducente, el exceso de dicho mineral puede producir patología dental.

En ocasiones, sobre todo cuando tenemos en nuestra boca prótesis sobre implantes dentales, dientes muy apiñados, etc, se aconseja el uso de irrigadores dentales, que lanzan agua con cierta presión para limpiar las zonas de más difícil acceso y, de paso, proporcionar a nuestras encías un suave masaje. Por supuesto, es importante recalcar que estos irrigadores son siempre un complemento del cepillo, en ningún caso pueden sustituirlo.

Hoy día podemos utilizar ya un cepillo eléctrico con las mismas garantías que uno manual, en función a con cuál nos adaptemos mejor. El desarrollo en la industria de los cepillos eléctricos ha sido exponencial en los últimos años y la mayoría de los que tenemos en el mercado nos permiten realizar una limpieza muy completa si los usamos correctamente.

Como siempre, debemos acudir un mínimo de una vez al año a nuestro especialista y si es necesario realizaremos una limpieza dental ( profilaxis). Siempre que tengamos alguna duda de la higiene los profesionales, odontólogos o higienistas,  nos podrán dar siempre las mejores pautas a seguir para mantener una limpieza eficaz.

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